subluxación

DIAGNÓSTICO QUIROPRÁCTICO, EL COMPLEJO DE SUBLUXACIÓN VERTEBRAL parte I

Sí, sí, estamos de acuerdo… que palabro el de SUBLUXACIÓN, verdad? Cuando lo escuchamos por primera vez no sabemos muy bien por donde cogerla. El caso es que es la definición de nuestra profesión. La clave de nuestro trabajo. Por eso hemos decidido desde el centro Quiropractic Palafrugell hacer  un par de posts para explicarosla.

EMPEZAMOS A COMPRENDER LA SUBLUXACIÓN

Aquí empezamos con una cita del hijo del fundador de la profesión quiropráctica:

“Ajustar la subluxación es mejorar al hombre, aumentar su eficiencia, incrementar su capacidad, hacerlo más natural y permitirle que esté más en paz consigo mismo; porque todo es posible para aquel cuyo cuerpo esté a la altura de su Innato”. B. J. Palmer.

Los quiroprácticos somos especialistas en el sistema nervioso. Somos los únicos profesionales formados para diagnosticar y corregir una subluxación vertebral. Los quiroprácticos estamos especialmente preparados para tratar estas interferencias del sistema nervioso.

ELIMINAMOS LA INTERFERENCIA DEL SISTEMA NERVIOSO

A lo largo de los más de 100 años de historia de la quiropráctica, los profesionales hemos comprendido que el cuerpo se cura a sí mismo. Y que su función es eliminar la interferencia que le impide manifestar su poder de autocuración.

La detección y corrección de la subluxación vertebral es la única finalidad del cuidado quiropráctico. Es diferente de la médica, ya que solamente se puede diagnosticar con las manos, no se puede probar.

Los quiroprácticos la detectan básicamente palpando la espalda. Así determinan si existe una movilidad correcta en las vértebras. De no ser así, significa que se padece una subluxación.

Esta interferencia nerviosa se denomina a menudo el “asesino silencioso”. Ésta puede estar presente durante muchos años antes de que aparezcan los síntomas y puede minar la salud de la persona lentamente, dañar los nervios y otros tejidos sin dolor y sin signos de advertencia.

Por otro lado, una subluxación puede ser la causa de un proceso dolorosísimo como la lumbalgia o la ciática. También puede ser la causa del funcionamiento deteriorado del sistema nervioso. Por ejemplo, la obstaculización de los nervios que van al estómago o a los intestinos puede provocar úlceras, diarreas, estreñimiento u otros malestares gastrointestinales.

Así pues, más que el dolor, la fatiga y el agotamiento son los avisos más claros y las primeras señales de que sufrimos una subluxación vertebral.

La mejor idea es buscar la causa del agotamiento teniendo en cuenta un posible chequeo quiropráctico de la columna vertebral.

Después de esta explicación es importante conocer cuál es el mecanismo de actuación de la subluxación sobre nuestro cuerpo. Así podremos entender la importancia de solucionar estas interferencias y no esperar a que “no podamos más”.

Atentos al siguiente post!

Un fuerte abrazo!

El equipo del Quiropràctic Palafrugell

GRACIAS A ELISABETH BONSHOMS.

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