insomnio

Insomnio: ¿Enfermedad o síntoma?

El insomnio es la incapacidad de dormir. Un sueño suficiente y reparador es una necesidad vital. Un adulto requiere una media de 8 horas de sueño al día, pero sólo un 35% de nosotros suele descansar así.

EL INSOMNIO

La gente con insomnio suele tener uno o más de los problema siguientes:

  • Dificultad para encontrar el sueño
  • Despertarse demasiado temprano por las mañanas
  • Despertarse frecuentemente durante la noche

El sentido común nos dice que una noche sin interrupción y reparadora contribuye a una buena salud. Las estadísticas apoyan fuertemente esta sabiduría convencional. El insomnio es adultos está estimado a 14 billones de dólares cada año en los Estados Unidos. En los niños, el mismo trastorno cuesta mucho menos, por supuesto, pero las investigaciones recientes sugieren que el insomnio en pacientes pediátricos contribuye a problemas de atención, hiperactividad, cambios de humor y problemas de memoria.

El insomnio puede emerger de una disrupción del ritmo circadiano del cuerpo, un reloj interno que gobierne la producción de hormonas, el sueño, la temperatura corporal y otras funciones. Si noches de insomnio ocasionales son normales, un insomnio prolongado puede interferir en las funciones diarias, la concentración y la memoria. El insomnio aumenta el riesgo de consumo de drogas/ alcohol, accidentes de tráfico, dolores de cabeza y depresión. Una investigación reciente indica que el 50% de la gente sufre de problemas del sueño y que entre el 20 y el 36% de ella, está afectada desde hace más de un año. Otros estudios enseñan que una de cada tres personas sufre de insomnio pero que solo el 20% de ellas lo comentan con su doctor.

SÍNTOMAS

  • Sentirse todavía cansado después de dormir
  • Incapacidad para dormir a pesar de estar cansado
  • Cansancio, irritabilidad, dificultad para concentrarse, dificultad para realizar actividades normales y cotidianas
  • Ansiedad cuando llega la hora de acostarse

CAUSAS

  • No existe ninguna condición ya sea física o mental que provoque el insomnio primario. El estrés y la ansiedad de cada día, el café y el alcohol son los factores agravantes más comunes.
  • Una condición médica o psicológica tal como la depresión, puede provocar un insomnio denominado secundario pero casi el 50% de los casos de insomnio tienen una causa desconocida.

LA SOLUCIÓN MÉDICA

En la actualidad, es frecuente la prescripción de fármacos para el tratamiento a corto plazo del insomnio. Un ansiolítico o tranquilizante menor es un fármaco con acción depresora del sistema nervioso central, destinado a disminuir o eliminar los síntomas de insomnio y ansiedad.

Los dos grandes grupos de esta clase son los barbitúricos y las benzodiazepinas. En la actualidad, los ansiolíticos que gozan de mayor reputación son las benzodiazepinas. El Lexatín (también llamado Lexotanil en algunos países y cuyo componente activo es el Bromazepam), perteneciente a este grupo y es el ansiolítico comercial más recetado en España. Xanax y Prozac son también utilizados a menudo.

EFECTOS SECUNDARIOS

Las Benzodiazepinas (BZD) se usan como hipnóticos por sus fuertes efectos sedativos y algunos se prescriben a menudo para el manejo del insomnio. Las BZD de larga duración, tal como el nitrazepam, tienen efectos colaterales que pueden persistir durante todo el día, mientras que las BZD de duración intermedia, como el temazepam, tiene menos efectos duraderos manifiestos al día siguiente de su administración. Las funciones hipnóticas de las BZD deberían ser resevadas a períodos de corto duración para tratar el insomnio puesto que pueden producir dependencia y tolerancia si se toman regularmente durante más de una pocas semanas.

Los efectos secundarios más frecuentes que pueden aparecer con el uso o administración de benzodiazepinas incluyen:

  • Somnolencia
  • Vértigo
  • Malestar Estomacal
  • Visión borrosa y otros cambios en la visión
  • Dolor de cabeza
  • Confusión
  • Depresión
  • Trastornos de la coordinación
  • Trastornos del ritmo cardíaco
  • Temblor
  • Debilidad
  • Amnesia
  • Efecto de resaca (tambaleos)
  • Sueños inusuales o pesadillas
  • Dolor de pecho
  • Ictericia
  • Reacciones paradójicas

¿QUÉ DICE LA QUIROPRÁCTICA?

El sistema nervioso está dividido en dos partes, freno y acelerador (que son las divisiones simpáticas y parasimpáticas del sistema nervioso autónomo). El acelerador está más activo cuando estamos despiertos y necesitamos hacer cosas; el freno se activa con la digestión, el relax, y el descanso. Cuando éste tiene interferencias se producen subluxaciones, la digestión o el descanso no se hacen correctamente. El no poder dormir indica disfunción en la habilidad del cuerpo para adaptarse entre estos dos estados.

Mediante ajustes vertebrales, la quiropráctica ayuda a equilibrar «el freno y el acelerador» para que cuando llegue la noche la persona pueda dormir bien.

El insomnio es un problema que se ve junto con algunas enfermedades como la fibromialgia y clínicamente con los ajustes quiroprácticos, el insomnio es un síntoma en el cual las personas experimentan rápida mejoría. Al dormir bien otra vez, el cuerpo repara tejidos y se recupera y por eso empieza a mejorar muy rápido. El poder descansar es clave para que el paciente mejore casi todo.

INVESTIGACIONES

La quiropráctica para noches reparadoras.

Las investigaciones demuestran que los ajustes vertebrales pueden ayudar a niños con problemas del sueño.

Caso 1

El año pasado, el equipo internacional de investigadores quiroprácticos informó del caso de un niño de 3 años con el sueño alterado. Roncaba muy fuerte, tenía episodios frecuentes de apnea durante la noche y se despertaba súbitamente varias veces durante la noche. El quiropráctico que le examinó encontró una mala alineación y una restricción (subluxación) en las cervicales superiores, las dorsales (entre las escápulas) y las lumbares de la espalda. También notó asimetría en los huesos del cráneo.

A fin de corregir estas subluxaciones, el niño recibió ajustes quiroprácticos 3 veces a la semana durante 3 semanas y luego una vez a la semana la semana siguiente. Después un mes de cuidado quiropráctico, la madre notó que su hijo ni tenía episodios de apneas ni roncaba, y que dormía toda la noche sin despertarse.

Caso 2

Este caso es muy similar a otro reportado por un quiropráctico en Australia hace más de 10 años en el cual un niño de un año se despertaba de 7 a 8 veces por noche. Después de un ajuste quiropráctico para corregir subluxaciones de las cervicales superiores y de las dorsales, el niño dormió 7 horas seguidas. Seis meses más tarde, su madre les describía como un niño en plena salud con un patrón de sueño totalmente normal.

Opciones con la quiropráctica

Muchos padres de niños con problemas del sueño buscan sin duda alternativas a la farmacología. Si los casos individuales no son, seguramente, «la última palabra» en el campo de las investigaciones, es importante mostrar que existe evidencia de que los ajustes quiroprácticos pueden ayudar con el insomnio en los niños pero nunca que el cuidado quiropráctico puede empeorar este trastorno.

 

Fuentes de información: Dr Erin Purtle DC, Dr Charles Masarky DC

Espero resolveros muchas dudas con este post y daros un poco de esperanza si sufres de insomnio. En el siguiente post os voy a poner una guía para un sueño nocturno óptimo.

Hasta pronto!

Un abrazo fuerte,

Cindy

Related posts:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *