HERNIA DISCAL

En este post os vamos a explicar qué es una hernia discal y cuál es el papel del quiropráctico.

La columna vertebral está formada por 33 vértebras unidas entre ellas por los discos invertebrales. Hay 23 discos que están interpuestos entre las vértebras. El disco se compone de dos partes: una capa externa denominada anillo fibroso y una parte central que es el núcleo pulposo. Éste está compuesto de un 88% de agua en forma gelatinosa.

COMO SE PRODUCE LA HERNIA DISCAL

Si aparece una subluxación vertebral, encontramos una falta de movimiento en la que están afectadas tres vértebras: la vértebra subluxada, la vértebra superior y la vértebra inferior. Eso provoca un descenso en la capacidad de movimiento. Si hay poco movimiento llegan menos nutrientes al disco y impiden la evacuación del interior del disco.

Imagínate una esponja, cuando la hinchas de agua está gordota pero cuando la estrujas queda plana y vacía. ¿Qué pasa cuando vuelves a abrir la mano debajo del agua? Se vuelve a hinchar. Ahora abre sólo la mitad de tu mano… ¿qué pasa? No se hincha del todo: eso hace referencia a la falta de nutrientes. Y ahora solamente vacía la mitad de lo que has llenado… eso es cuando no se pueden eliminar del todo las toxinas. Eso es un ejemplo fácil de la situación de un disco herniado con las vértebras subluxadas. Sin el aporte nutricional adecuado, las células del tejido mueren y se debilitan. Eso empieza una degeneración que se vuelve progresiva del disco. Una degeneración progresiva lleva a una fisura del disco. Con el tiempo y la degeneración se convierte en una protrusión o hernia discal.

El tejido del disco  invertebral está compuesto por un tipo específico de células igual de vivas que el resto del organismo. Éstas células necesitan estar nutridas y lo hacen a través del movimiento. El tejido se alimenta a través de unas pequeñas canalzaciones, parecidas a un túnel, que envuelven todo el tejido. Estos conductos corrigen la cantidad necesaria de nutrientes a las células del tejido. Los nutrientes sólo pueden viajar por estas pequeñas canalizaciones con la ayuda del movimiento que crea el mecanismo de descompresión- compresión.

CAUSA DE LA HERNIA DISCAL

Nuestro sistema nervioso central está formado por cuatro entidades conectadas entre sí: el cerebro, el cerebelo, el tronco encefálico y la médula espinal. La médula espinal está protegida por la columna vertebral. El sistema nervioso es una compleja red de más de 1000 millones de nervios que llevan información a todas las partes de nuestro cuerpo.

Cuando no hay interferencias, el cerebro transmite la información correcta para que funcionen todos los órganos y sistemas en harmonía. Así mismo, la Inteligencia Innata fluye a través de este sistema nervioso. Es la entidad que permite la autoregeneración  de las células dañadas, ayudando a que nuestra calidad de vida sea más sana.

Cuando nuestro ritmo de vida no está en sintonía con lo que nuestro ser necesita, ya sea a nivel emocional, químico y/o físico, e incluso todos a la vez, nuestro cuerpo quedará afectado, produciéndose de una a varias subluxaciones, de las cuales seguramente alguna se instalará de forma permanente y crónica, si no somos capaces de: adaptarnos a las situaciones que estamos viviendo o si no tomamos consciencia de como podemos modificar el estrés que la está causando.

Una fisura, protrusión o una hernia discal puede ser la consecuencia de una subluxación crónica derivada del estrés que justifique nuestra vida.

EL PAPEL DEL QUIROPRÁCTICO

Según la evidencia científica disponible, se recogen estudios que demuestran que entre el 30% y el 50% de las personas sanas tienen una o varias hernias discales. El anillo fibroso tiene pocas fibras nerviosas, es posible que estas hernias discales no hagan daño y que pasen desapercibidas para la persona.

Hay personas que tienen dolor y que tienen una hernia discal. Eso es debido a la inflamación de la zona, la falta de movimiento y la irritación de la raíz nerviosa. La falta de espacio de la raíz nerviosa puede producir varios síntomas en las extremidades superiores o inferiores (dependiendo de los niveles vertebrales afectados). Estos son: una sensación de calambre, pinchazos, sensación de presión, hormigueos e incluso que se duerman los dedos o partes del brazo o pierna.

La quiropráctica, es una opción de terapia alternativa para las personas a pesar de tener hernias discales. También puede ayudar a las personas que han pasado por una intervención quirúrgica. A todas estas personas les puede proporcionar bienestar.

EL AJUSTE QUIROPRÁCTICO ESPECÍFICO

Hay más de 120 técnicas de quiropráctica, entre ellas técnicas adaptadas a las personas con hernias discales o columnas operadas. El ajuste quiropráctico se caracteriza por la especificidad y la seguridad que ofrece. El ajuste quiropráctico no trata ninguna patología en específico. El objetivo es facilitar la comunicación entre el cerebro y el cuerpo mejorando su función.

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